Redacción de Eurasian Newswire: Científicosde la Universidad Politécnica Nacional de Investigación de Perm (Rusia) han desarrollado un filtro de respirador 15 veces más ligero que los modelos convencionales, lo que supone un avance significativo en el equipo de protección individual (EPI) para trabajadores industriales expuestos agases tóxicoscomo el dióxido de azufre. Según un comunicado de la universidad, el equipo de investigación diseñó un nuevo material absorbente químico que reduce sustancialmente el peso del cartucho de absorción del respirador. Estos cartuchos, que atrapangases tóxicos, suelen ser pesados debido al uso de carbón activado granulado y agentes químicos añadidos.

El nuevo filtro sustituye estos materiales tradicionales por una tela porosa de carbón activado saturada con yoduro de potasio. Este compuesto reacciona químicamente con el dióxido de azufre, transformándolo en sustancias inertes como azufre y yodo, que quedan retenidas en la superficie de la tela. Actualmente, los trabajadores de instalaciones industriales utilizan respiradores que utilizan carbón activado y cal para protegerse de la exposición al dióxido de azufre. Incluso en bajas concentraciones, este gas representa un grave riesgo para la salud, capaz de causar daño respiratorio, quemaduras químicas en los pulmones e intoxicación sistémica.
Sin embargo, el peso de los cartuchos de respirador existentes a menudo los hace inadecuados para un uso prolongado, lo que limita su practicidad en lugares de trabajo donde la exposición prolongada es un riesgo. Pruebas de laboratorio confirmaron que los nuevos filtros ligeros ofrecen hasta seis horas de protección continua, igualando el rendimiento de los filtros tradicionales más pesados. Este desarrollo no solo mejora la comodidad del usuario, sino que también aumenta la posibilidad de uso a largo plazo en condiciones peligrosas.
Los investigadores destacaron que la reducción del peso del equipo de protección contribuye directamente a un mejor cumplimiento de los protocolos de seguridad y minimiza la carga física de los trabajadores. Además de su aplicación específica en la filtración de dióxido de azufre, la tecnología ofrece oportunidades de adaptación a una gama más amplia de gases tóxicos. El enfoque de diseño podría modificarse para otros riesgos industriales, lo que ofrece flexibilidad en el desarrollo de futuros equipos de protección. El proyecto aborda dos desafíos clave en salud ocupacional: mejorar la eficacia de la protección respiratoria y hacer que dicho equipo sea más fácil de usar durante períodos prolongados.
Al ofrecer una alternativa más ligera y práctica sin comprometer la seguridad, esta innovación apoya los esfuerzos continuos para elevar los estándares de seguridad en entornos de alto riesgo. La investigación y el desarrollo seguirán centrándose en mejorar la versatilidad química del material absorbente y en explorar su rendimiento en condiciones reales. Los científicos de la universidad buscan colaborar con socios industriales para ampliar la producción y poner en práctica los respiradores ligeros.
